Dwight Hartigan, a sin place…

Sol del nuevo día

Cerro de la silla 2

Busco horizontes mágicos que me lleven a mundos desconocidos, imágenes que sé que sólo la ilusión me puede dar y que sólo así puedo llevar a la realidad, cierro los ojos, los imagino, les creo formas y los plasmo en mi memoria para dirigirlos pausadamente hacia estas páginas blancas en una tarea que con el tiempo se ha vuelto indispensable y plena de gozo. 

Sentimientos, deseos, intenciones se vuelcan a mi cabeza para mostrarse tal cuales, sin tapujos ni prejuicios, con el afán de convivir en este mundo de letras que invade mi cabeza cada día, que me obliga a ponerme frente a esta máquina e irlos plasmando, dando vida a historias guardadas muy dentro, vividas tan pleno, que es imposible dejarlas guardadas dentro de la mente, resulta injusto guardarlas tan solo para mí, imploran salir al exterior, tocar las fibras internas de aquel que lo lea, arrancar un suspiro por el sentimiento provocado, hurgar en la memoria para traer el recuerdo del momento vivido. 

Pero, con el andar por estas tierras, he descubierto que este mundo no lo habito solo, existen a mi alrededor personajes que infunden inspiración con su sola existencia a lo que ya tan adentro llevo, y que día con día desatan con sus letras a los espíritus de la fantasía y que por increíble que parezca, se unen a los míos creando un matiz de colores único, maravilloso, que al observarlo con detenimiento en momentos me ha llevado a  pensar que sin su existencia este panorama luciría incompleto, carente de esos tonos que a su estilo cada quien aporta. 

Mundos oscuros se mezclan  así con panoramas luminosos, mundos ocultos que reprochan, que preguntan, que buscan una respuesta o que llevan a simplemente saber que sientes, que estas vivo, dolores intensos que se transforman en poesía, tragedias internas que se comparten para hacerlas menos duras, maravillas del arte que aparecen como referencia a algún sentimiento expresado, historias cotidianas que se convierten en experiencias únicas. 

Desde este punto puedo divisar el horizonte y lo observo lleno de luz y vida, detecto nubes grises presagio de tormenta, puedo ver los rayos descargar su fuerza, pero no me amedrentan a seguir este camino, pues a cada paso y con cada historia me llena de energía, no me siento solo pues existen muchos que se encuentran a mi lado y que comparten conmigo la luz, el brillo, el sentimiento, la oscuridad y el dolor incluso. 

Así al fondo, aparece el sol del nuevo día, prometiendo nuevas historias, destruyendo la oscuridad para dar paso a la luz que da calor, y me alisto a vivir una nueva experiencia que sea digna de plasmarse y ser compartida.

Septiembre 19, 2007 Publicado por dhartigan | Sensaciones y vivencias | | 11 comentarios