Dream of love

Y yo me pregunto si tienes una idea de lo fascinante que resulta lograr hacer tus sueños realidad…
Habitaste tanto tiempo en mi mente, te mantuviste así como un habitante fijo de mis ilusiones, me acostumbre a sentirte ahí, a reconocerte, después de todo este tiempo tratando de encontrarte, de verte en los ojos, en los labios, en el cuerpo, en la piel de otras personas, llegando a creer incluso que eras realmente tú, justificando tantas cosas, ocultando otras más, tolerando tanto con el único fin de sentir que habías llegado, para al final llegar a la conclusión de que no, no existías, eras un sueño ideal al que mi mente se aferraba tratando de asignarte forma, figura, nombre, y después de tantas vivencias, de experiencias maravillosas que se disolvieron en el tiempo, en la rutina, que se destruyeron cual castillos sin cimientos sólidos, firmes, fue que te fuiste quedando ya muy dentro de mis ilusiones, te lleve ahí, te deje ahí, y convivimos apacibles sin la urgencia de buscarte, sin la necesidad de tenerte, con la idea fija de que no eras real, no habías nacido en este tiempo, y que habríamos de coincidir en otro mundo, en otra vida, en otro tiempo.
Pero de repente, sin buscarlo, sin siquiera pensarlo o adivinarlo, te cruzas en mi vida, apareces así, espontánea, y sin la menor advertencia volteas hacia mí, encuentras mi mirada, y con ello inicias una atracción que me va guiando a conocerte, a descubrir tus pensamientos, a conocer tus deseos, tus sentimientos, a reconocer en su totalidad a tu persona, a sentir que aquel ser que habitaba en mis ilusiones se había esfumado, que lo puedo reconocer ahora frente a mí, y el temor me invade, volver a creer falsamente lo que sin resultado el pasado me había traído, volver a sentir el dolor de que mi mente me engañe y me haga sentir que lo que mi vida esperaba había llegado, no, no lo pienso vivir jamás, trato de salir de esa ilusión, de devolver esa imagen a mi mente para continuar conviviendo como lo veníamos haciendo pero es imposible, no logro hacerlo, con cada detalle que conozco, con cada palabra que compartes te vas volviendo más sólida, más real, me esfuerzo pero conforme pasa el tiempo se vuelve inútil, busco explicación a ello, hurgo en el fondo de mi historia, en los libros del conocimiento, en los tomos de la ciencia, no lo encuentro, llego a una conclusión, no es relevante, no existe, se siente y como tal prefiero vivirlo.
Y así con el tiempo, con cada imagen, cada vivencia, cada paso que se va construyendo en este camino, se va creando un acuerdo mutuo, comprendido y entendido entre ambos, en donde transitamos juntos en el camino de ya no más…
6 comentarios »
Deja un comentario
-
Archivos
- Diciembre de 2009 (1)
- Noviembre de 2009 (1)
- Mayo de 2009 (2)
- Abril de 2009 (1)
- Marzo de 2009 (4)
- Diciembre de 2008 (10)
- Noviembre de 2008 (6)
- Enero de 2008 (3)
- Diciembre de 2007 (5)
- Noviembre de 2007 (9)
- Octubre de 2007 (14)
- Septiembre de 2007 (21)
-
Categorías
-
RSS
Subscripciones RSS
RSS de los Comentarios
Ah qué caray… yo me he guiado siempre por una verdad universal mi buen Constantín:
El que NO busca, encuentra.
Sólo que a veces la tentación hurgar es demasiado grande como para permanecer encerrado en uno mismo.
Ni modo, seguiré sentado por allí, escribiendo. A ver quién me encuentra.
Solemos enamorarnos de las ideas, embebernos de virtudes que deseamos, adjudicamos cada uno de nuestros ideales al fortuito hecho del amor.
A veces estos ideales nunca llegan a materializarse, solo los tenemos impresos en las paredes más coloridas de nuestra mente. Y afortunadamente son motores que nos llevan a dar algo mas de lo que esperamos. Aún cuando no se hagan realidad.
Palomilla filosófica
Y el sueño que se materializa te confunde, ¿cómo es posible que el sueño sea real?, ¿de dónde salió?, porque además, cuando más lo buscaba no estaba, yo llegué incluso a darme por vencida, a decir: no existe, no busques más y es entonces cuando llega.
En toda su magnitud, con toda la complejidad, y ya sólo lo disfrutas y no cuestionas.
Será que para mi el amor es así, lo disfruto si es un minuto, una hora, una semana, días, meses, años.
En este relato me encontré.
Una brazo.
Tu texto obligadamente me lleva a la reflexión.
Es muy cierto lo que señalas, cuando tus sueños se hacen realidad, al principio no puedes creerlo, crees que andas como alucinado, hipnotizado, hechizado.
Cuando ya lo crees, ¡caray! se te hincha el corazón de tanta felicidad, se te dibuja una enorme sonrisa en tu rostro, te brillan los ojos como borrego… ¡alegría infinita!
Gracias Jorge por compartir.
Besos,
Atte. La mujer que re-encontró su Ángel
A vivir el sueño pues!
Saludos!