Dwight Hartigan, a sin place…

Humedo deseo

bath tube experimentes

Tu cuerpo recibe las primeras gotas del agua cálida que brotan de la regadera, se posan en tu piel, la acarician, mientras que tu mente viaja hasta el lugar donde te encuentras conmigo, cierras los ojos y puedes percibir la brisa de mi respiración en tu espalda, por tu oído, sientes mi cuerpo desnudo detrás de tí…

Abres los ojos de nuevo, el agua ha cubierto la plenitud de tu cuerpo, delgados hilos húmedos se deslizan por tu espalda, hacen pausa en tus hombros, toman dirección a tu cuello, bajan sigilosamente por tus pechos y se posan en su centro, bañan delicadamente tus pezones y con ese contacto basta para provocarles reacciones, y tus ojos de nuevo se cierran para llevarte conmigo…

Sientes el contacto de mis manos acariciando tus pechos, excitandoles suavemente, confirmando con ello que en tu cuerpo se despierta algo, mientras que la brisa de calor que el agua emite nos llega al rostro, dejando rocío en tus labios invitando a probarlos, sientes así como se posan en los tuyos, se unen con fuerza dejando su huella que permanece hasta hoy tangible, tan fuertemente que aún sin estar ahí los traes con el recuerdo, con la memoria de aquellos momentos compartidos, y con la luz, tus ojos se abren de nuevo…

Es ese roce tibio el que deleita la superficie de tu cuerpo, llega ya a los rincones escondidos donde el placer habita, se ha acumulado ya tanto tiempo y esta listo para desbordarse, para ser liberado al más mínimo toque, llevándote a extremos que jamás pensaste, que sólo imaginas, tus manos se deslizan y llenan a plenitud tu piel de esa sensación, deseando, imaginando que sean en realidad esas manos fuertes, firmes, las que te van acariciando, van dejando huella indeleble por donde pasan, desean llegar más allá, tocar, acariciar, robarte el suspiro y el aliento, dejarte quizá sin fuerza alguna después de ese encuentro de cuerpos deseosos, húmedos, cálidos, extraviados, buscándose mutuamente, entregados a sus más plenos deseos, en ese momento tus ojos se cierran, y llegas de nuevo a mí entera…

Estoy ahí, te tomo por la cintura, te acerco a mí, mis labios rozan el lóbulo de tu oído, en un arrebato de placer lo muerden, escucho tu expresión suave, emites un leve gemido que indica cuanto tienes guardado para dar, sientes mi erección rozando ese punto donde el placer se ha acumulado, deseando sentirse dentro de ti para fundirse entero, para ser cubierto, acariciado por esos labios que en forma de capullo tu sexo forma, en donde la humedad del lugar se mezcla con el dulce néctar que ahí surge, pero que es perceptible, deliciosamente reconocible por mi paladar, me postro ante ti, siento el líquido caer sobre mi cabeza, refresca mi lengua para poderla llevar a dibujar maravillas en ese sitio tan tuyo, que me ofreces y del cual bebo sin límite, con el único fin de mantener el vuelo aún más alto, donde la vista se pierda, y el sentido también…

Te estas tocando, no dejas de hacerlo, exploras tus puntos internos que bien conoces imaginando, sintiendo que son mis labios los causantes del magnífico placer, con tu otra mano sigues recorriendo tu cuerpo, tus pechos portento de dicha completa, tus labios que inflamados parecieran explotar, sigues tu tarea de descubrir aún más, estoy a tu lado aún sin estarlo, esta relación nos ha dejado huellas tan profundas que podemos estar unidos, juntos, aún a la distancia, tan solo usando la imaginación, el recuerdo…

Una leve exhalación indica lo alto que has llegado, lo lejos que este placer te ha hecho sentir, pero por dentro existe un deseo absoluto, sentirme dentro de ti, consumar plenamente el acto sublime de crear el amor, de volverlo un arte perfecto, de dibujarlo como si fuera una obra maestra, y es así como tus ojos me indican ese deseo, dan ordenes precisas las cuales sigo sin cuestionar, no sin seguir marcando tu piel con mis labios, continuando el paso que esa delgada y tenue superficie de agua va haciendo contigo, por tus tobillos, tus muslos, tu entrepierna, dejando de nuevo el recuerdo del aroma de placer en tu sexo, siguiendo por tus caderas, tu trasero, la espalda que al contacto se arquea, se extiende, cortas el aire con una nueva exhalación, con un gemido grave que pide, que exige llegar a más, llego hasta tu cuello y voy secando la humedad acumulada, se siente cálido, aún más cálido conforme me voy adentrando, tus manos buscan mi piel, la rasgan, tu cuerpo de nuevo se inclina, se postra invitando a descubrir, y es así como entro en ti, lentamente, dejando que sientas la plenitud de la excitación conforme voy fundiendome contigo, conforme mi sexo se cubre totalmente del tuyo, de su calor, de su humedad, tus ojos no desean abrirse, se cierran como no dejando escapar el mínimo placer que en ese momento vas sintiendo, mientras voy siguiendo el ritmo de nuestros centros absolutos, entra y sale mi sexo suavemente en el tuyo, se va intensificando, tal cual como el calor que en el lugar se siente, que evapora esta humedad que existe, dejando sólo esta sensación de enorme energía, una energía que se libera dentro de ti, y que me transmites plena al sentirme a tu lado, dentro de ti, unido enteramente a ti…

Y abres tus ojos, caes rendida, extasiada, buscando mi presencia, mi abrazo, mi apoyo, mas sin embargo no encuentras a nadie, estas sola, pero a pesar de esa ausencia, inmensamente feliz…

Noviembre 27, 2007 Publicado por dhartigan | Sensaciones y vivencias | | 16 comentarios

Like you”ll never see me again

Noviembre 27, 2007 Publicado por dhartigan | Videos fascinantes | | 2 comentarios