Dwight Hartigan, a sin place…

Distancia, recuerdo, deseo

The Dream

Falsetto

La distancia es engañosa, bien lo dicen, y en cuestiones de amar, de ofrecer alma y pensamiento a otra persona pudiera ser que más….

En ello medita ella mientras se encuentra sentada en el sofá observando su fotografia, degustando el tinto Alion 2003 que disfrutaron juntos aquella última ocasión; ya  tanto tiempo sin verle, sin sentir sus labios, sus caricias, la distancia es cruel le habian dicho y en ese momento podía sentir algo de ello…¿Qué estará haciendo, con quien estara compartiendo su tiempo?… lo ignora, lo siente en el alma con un dejo de nostalgia que no deja de clavarse como una daga fría en su corazón, Ella, siempre acostumbrada a tener a la mano lo que desea, a vivir la locura que sea necesaria para obtenerlo, ella, caprichosa y voluntariosa, hoy como nunca antes debe de ceder ante ese sentimiento que desea pensar vale la pena.

Sin embargo, muy en el fondo, sabe lo que significa ceder espacio, tiempo, sabe bien que así como ella medita sobre estos asuntos en la lejanía Él estará de igual forma pensando sobre esto, sobre la forma como se entregan, como se ofrecen su cariño, como se puede vivir con intensidad aún a la distancia este sentimiento mutuo.

Y recuerda así los momentos en el que se encuentran juntos, las miradas, el roce de la piel, la siente tan cercana, decide entonces apagar la luz para continuar el recuerdo, y acaricia su cuerpo, toma delicadamente sus pechos y los va sintiendo rigidos, sus manos recorren su cuello, siente la humedad de su boca, como si ahí estuviera, su cuerpo se va tornando cálido, y con ello decide desprenderse de la blusa, liberar la falda y continuar el juego de caricias al lado suyo, sus manos recorren sus muslos, van retirando las medias negras que porta siempre pensando en El, llega hasta la punta de sus pies, los acaricia, continúa sintiendo el toque, el calor en sus muslos, se introduce entre ellos y, como un deseo ansioso de liberarse, al toque se desprenden miles de sensaciones de un placer intenso que guarda sólo para Él, pero que hoy decide dejar salir inundada por su recuerdo, imagina siempre, lo imagina a El a su lado, y esta no es la excepción, lo siente dentro de ella, siente sus caricias, se inunda con la humedad que su cuerpo traspira, llena el espacio con su aroma, lo mezcla con el olor de la lujuria, se entrega plena, extiende su cuerpo, lo ofrece en plenitud a la pasión absoluta, sus caricias de lentas se vuelven frenéticas, su mano esta completamente húmeda del néctar que ello provoca, gime, susurra su nombre, lo grita, acomoda su cabeza contra la base del sofá, cierra los ojos, lo ve frente a ella, siente sus labios cálidos en los suyos, el sabor que lleva reflejado por tanto tiempo, y el sentimiento se vuelve más grande, va quedando su vista en blanco poco a poco, un shock eléctrico le recorre la espalda llegando hasta su cabeza, lo siente ahí, frente a ella, se va perdiendo en la añoranza, hasta que logra ir con su memoria al límite, en un grito repite su nombre de nuevo, sus labios hinchados, retrae su cuerpo, esta en el punto máximo de satisfacción; su mente en blanco poco a poco va recobrando su estado normal, lo ha sentido ahí, con ella, lo ha traido con su mente, la distancia es engañosa sin duda, parecía extrañarle, añorarle tanto, y con ello lo ha traído a su lado, lo ha disfrutado como si estuviera a su lado.

Suena el teléfono, es El, y los recuerdos vuelven a su mente, mientras una sonrisa dibuja su rostro…

Anuncios

enero 11, 2008 Posted by | Sensaciones y vivencias, Videos fascinantes | 34 comentarios

Razones infinitas

Angel white

No es tu estilo una elegancia absoluta llena de glamour y de imágenes perfectas; no es tu plática una sucesión de hechos fabulosos soportados por viajes, anécdotas, podría decirse incluso que tu charla se reduce a tus labores cotidianas, a tus vivencias con tus pocas amistades, con los pocos conocidos, a la rutina de vida que llevas y que con el tiempo has ido creando.

No eres una mujer de mundo, no, en lo absoluto, de hecho no viajabas cuando te conocí, sufrias de mareo al subir a los aviones; tus gustos musicales resultan también reducidos, conoces poco y ni siquiera es de tu época la música que te agrada, es raro, nuestros gustos no son del todo comunes, y es algo que ya conocemos de tiempo.

Eres incluso de una personalidad variante, bipolar dices tú, a veces encantadora y fascinante, a ratos descontrolada, desesperada, insoportable, me pregunto cómo es posible que alguien puede convivir a tu lado, y no lo entiendo.

Sin embargo a pesar de esos desperfectos existe en tí algo que crea magia, que detiene el tiempo y que logra que me pierda en lo absoluto y profundo de tus ojos, posees una cualidad única que me ha llevado a tantos caminos recorriéndolos juntos, no tienes la madurez total de una mujer, eres una flor en crecimiento,  pero entregas, ofreces, de una manera tan intensa, tan completa, que uno se abandona a tu presencia, a esa imagen tan tuya con una personalidad que domina y que me hace reconocerte cuando estas cerca.

Y al unir mis labios a los tuyos puedo percibir el punto exacto, el motivo de tantos sentimientos, la razón por la cual en mi alma crece una flama que pasa a ser hoguera, calentando el frío de la soledad, iluminando la oscuridad en la que me encuentre, y prendes, provocas, enciendes los sentidos a un nivel que nunca puedo determinar ni adivinar, se vuelven tuyos y los llevas a alturas nunca exploradas, juegas con ellos, los dominas y con ello dominas mi voluntad que se rinde ante tí completa.

Llevas por dentro la energía de un remolino que arrasa con lo que tenga enfrente, te dejas llevar por el sentimiento y no te detienes ante nada, mujer de extremos, de tomar o dejar, eres admirable por ello, encantadora aún cuando regresas derrotada por las consecuencias de tus actos, buscando el refugio que en mí siempre encuentras.

Es tu personalidad compleja cual un rompecabezas que me encanta definir y que cambia constantemente, a cada encuentro, no es predecible, a veces difícil, a veces dulce y fascinante, y con ello me intrigas, me haces buscar más de ti.

Apareces en el momento necesario, es con tu simple compañía que me haces sentir seguro, pleno de nuevo, con tu presencia a mi lado, recostarte, abrazarte sentir tu aroma, la textura de tu piel, y sentir de nuevo paz en este Universo, sin necesitar más.

Es con ello que encuentro razones infinitas para sentirme unido intensamente a ti.

enero 3, 2008 Posted by | Sensaciones y vivencias | 5 comentarios

Condena

Solitude

Es ya la centésima noche desquiciada que agregas a tu vida, motivo de ese rencor interno, del deseo de borrar aquella horrenda imagen que destrozó tu vida por la cual te motiva a buscar este triste camino, de nuevo como en las salidas anteriores mezclas las bebidas, inicias la tarde tomando cerveza, llegas al bar pidiendo vodka, cambias de bebida y pides un martini, sigues la noche con lo que ellos te inviten, finalmente pagaran por lo que desean.

Te luces en el lugar sabedora de tu belleza, reconoces bien la situación, sabes muy bien lo que tu cuerpo provoca, lo que en los ojos de todos aquellos que posan su mirada en ti tienen en mente e inicias el juego, recorres con la vista el lugar, los seleccionas, decides quien será el elegido y aceptas la invitación, no sin antes haber esparcido lujuria y deseo por el lugar moviendo tus caderas, llamando la atención, provocando a quien te observa a la lejanía.

Tu actitud es soberbia, la vida no ha sido amable contigo, tus sentimientos fueron destrozados de un solo golpe, fuiste engañada al entregar aquello tan valioso para ti, viviste cegada a ese cariño, a esa lealtad, tu condición de Angel protector cambió por completo, te arrancaron las alas sin siquiera preguntarte, por eso el deseo de venganza, de odiarlo tanto como lo quisiste en aquel tiempo, de hacerle sentir lo que sentiste en ese momento.

Y pides un whisky -Buchanan’s soda diría él-, y luego un brandy, acompañas a tu elegido con un tequila, vas perdiendo el control, te retiras al baño para de nuevo tomar energía, aspiras ese polvo que te pone de nuevo al mando, con una sola idea en la mente, destruir ese sentimiento que parece impregnado en tu alma y que no te deja vivir tranquila, pides una botella de tinto -Casa Madero Cabernet como lo hacíamos de costumbre-, la terminas completa, tu lujuria con su recuerdo también se ha puesto a tope…

Así pues te entregas al momento, es solo un instante, solo desea tu cuerpo y es todo lo que obtendra, sientes sus manos recorrerte completa, te sientes cubierta de la suciedad que te provocan, pero no lo detienes, tus ojos extraviados observan su gesto de lujuria, a él también le importa un bledo lo que sientas, tiene lo que ha deseado esa noche, te tiene a ti, a ese cuerpo delicioso que se fue ofreciendo en la noche y que ya en este instante no presenta ninguna resistencia.

Te lleva a otro sitio -tal cual como lo hara Él con sus amantes piensas-, pero esta no es una cita romántica, es sexo pleno lo que siempre buscan, y es ello lo que encuentran, apenas ha cerrado la puerta de la habitación te despoja de tu ropa, la desprende con furia, te desnuda plena y sus caricias se tornan duras, rispidas, violentas, besa tus pechos, los muerde con fuerza, se desnuda rápidamente y te postra en la cama del lugar, tú estas perdida, extraviada, los martini Cosmo que tomaste al final parece haber rendido efecto, tu mente viaja hacia Él, hacia su recuerdo, ese maldito recuerdo que deseas desechar, pero que aparece como tatuado en la memoria, los momentos compartidos, los instantes, las palabras, el sublime encuentro de los cuerpos que te hizo llegar a tocar el Cielo con las manos, su compañía, su complicidad, elementos todos que te impiden olvidarlo, por más que tu mente con fuerza desee hacerlo, por más que tu sexo reciba con furia a otros hombres, tal cual como hoy entregas tu cuerpo…

Abre tus piernas con fuerza, se introduce completo, sientes su sudor, su saliva cubriéndote, pero no te importa, pareciera que con ello fueras desprendiéndote de lo que Él marco en ti, toma tus piernas con todo el deseo que le has provocado en la noche, te voltea de espaldas, te penetra, te parte en dos con su sexo, hasta que lo sientes descargar su pasión dentro de ti, gime, grita, su cara se torna rojiza, pero tu no expresas nada, en un momento pierdes la razón, prefieres que tu mente abandone el  lugar, no saber que sucederá más allá de lo que has sentido, has logrado tu cometido de la noche, diversión, exceso, venganza, olvido…

Y así regresas a los momentos que te llenaron de energía, que te hicieron vivir la más grande fantasía, instantes en donde saberte amada, deseada, querida era lo único que importaba y como tal entregabas tu alma sin duda, detalles, caricias, recuerdos que te devuelven a un mundo con luz, con vida, una vida que perdiste en aquel momento, cuando descubriste al estafador camaleónico que jamás imaginaste sería…

Amanece, el cuarto en desorden, ¿tu compañero? Que importa, ya se retiro, descargo su deseo en tu cuerpo y jamás lo volverás a ver, como todos aquellos que han pasado por tu existencia desde aquel día, tomas una ducha, deseas limpiarte completo de nuevo de lo que te dejo la noche, la resaca te lo recuerda, la cabeza parece explotar, y tu sexo duele, pero no más que el odio que genera lo que aún sientes por Él, la imposibilidad de olvidarlo y sentir furia hacia tu persona por ello, por no poder desprenderte de todos esos sentimientos acumulados que como loza cuelgan de tu existencia, una existencia tan negra como la oscuridad en  la que te ha dejado.

enero 2, 2008 Posted by | Sensaciones y vivencias | 3 comentarios